LA IMPORTANCIA DE LOS CUIDADOS POSTERIORES

Los tratamientos de maquillaje semipermanente requieren de cuidados posteriores, por lo que es muy importante seguir las indicaciones de un técnico especialista de confianza.

Aquí te explico en qué consisten:

El día del tratamiento: Absorber

Seca suavemente el área tratada con un pañuelo de papel limpio para absorber el exceso de líquido linfático. Repite esta acción cada 5 minutos durante todo el día hasta que se detenga la secreción. Mantener la zona de tus cejas limpia de este líquido evita el endurecimiento de la linfa.

Días 1-7 después del tratamiento: Limpiar

La higiene diaria de la zona tratada es esencial para eliminar bacterias y piel muerta. No te preocupes, si sigues mis indicaciones no afectará a la intensidad del pigmento.

Limpia suavemente las cejas cada mañana y noche con agua tibia o fría y un jabón antibacteriano especial para la cara, en tu farmacia de confianza seguro que te recomiendan uno. Utiliza las puntas de tus dedos para realizar movimientos suaves alrededor de las cejas, hazlo durante unos 5-10 segundos y enjuaga bien la zona asegurándote de que no queden restos de jabón. Para secarte, utiliza una toalla limpia dando toquecitos leves en la zona. Durante este proceso no utilices ningún producto de limpieza facial que contenga ácidos (glicólico, láctico o AHA) y ningún exfoliante facial.


Días 1-7 después del tratamiento: Hidratar

La hidratación es una parte importante del proceso, te voy a dar unas sencillas pautas para que lo hagas de forma correcta.

Con un bastoncito, aplica una pequeña dosis de pomada y extiéndela por el área tratada. No te excedas en la cantidad, no dejaría respirar a tu piel y retrasaría el proceso de cicatrización. La cantidad exacta sería aquella que es apenas perceptible en la piel. Nunca apliques la pomada en un tatuaje húmedo.

Además de estos tres puntos esenciales, aquí tienes algunos consejos extras para una buena cicatrización:

o Realizar ejercicio que cause sudoración excesiva.

o El sol directo o cabinas de bronceado.

o Duchas con mucho vapor y agua muy caliente.

o Dormir bocabajo.

o Nadar (playa, piscina, lago…) y los jacuzzis.

o Cosméticos no específicos, incluido el protector solar.

o Pero, sobre todo: ¡no te frotes la zona tratada!

Información importante sobre la ducha:

Limita tu ducha diaria a 5 minutos e intenta no crear mucho vapor. Mientras te enjabonas el cuerpo procura no mojarte la cara. Aconsejo lavarse el pelo al final de la ducha y, cuando lo enjuagues, evita en lo posible mojar la zona tratada.

Esta rutina de postratamiento es muy fácil de seguir y te asegurará mejores resultados.

Recuerda: ¡Absorbe, Limpia, Hidrata!

xx,
Debi

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